| Francisco Benko: Memorias de un amante de la vida |
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Domingo 17 de Enero de 2010
Fuente: www.chessbase.com/espanola Autor : Juan Morgado
Se nos ha ido Franz y nos deja una historia de vida centenaria, en la que el ajedrez ha tenido un papel central. En esta breve nota de despedida, Juan Morgado desea recordar aquél reportaje que le hizo en 1994 y algunos aspectos poco conocidos de su vida, como su relación con la revista Cabalgata. Francisco (Franz) Benko nació en Berlín el 24 de junio de 1910. Sin embargo, tenía nacionalidad húngara ya que su padre era de ese país, donde rige la ley de la sangre. En 1952 se naturalizó argentino. Era un gran amante de la música clásica y la ópera, y tenía una gran colección de discos. Hablaba cuatro idiomas y se defendía en diez. Eso y más en una conversación que mantuvo con Juan Morgado cuando la leyenda del ajedrez aún estaba entre nosotros.
Entrevista con Franz BenkoPor Juan Morgado Francisco (Franz) Benko nació en Berlín el 24 de junio de 1910. Sin embargo, tenía nacionalidad húngara ya que su padre era de ese país, rigiendo allí la ley de la sangre. En 1952 se naturalizó argentino. Es un gran amante de la música clásica y la ópera, y tiene una gran colección de discos. Todavía hoy –1984– sigue concurriendo a la Comisión Nacional de Energía Atómica (CONEA), donde ingresó en 1966, de la mano de Dan Beninson. Está jubilado, pero una vez por semana concurre a su antiguo lugar de trabajo –la biblioteca, en Ezeiza– para ‘supervisar’ y visitar a los amigos. Raúl Sanguineti es uno de sus compañeros de trabajo. Habla cuatro idiomas, y se defiende en diez. Se prende en cuanto torneo hay en la Argentina, y quiere ir a jugar el Mundial Señor, que se hace todos los años en Alemania. Entrevista con Francisco Benko, realizada por Juan Morgado de Ajedrez de Estilo: Háblenos de sus recuerdos de infancia y juventud. Francisco Benko: Cuando empezó la Primera Guerra Mundial yo tenía sólo cuatro años. Mi padre había fallecido cuando yo tenía un año y medio, y mi madre murió cuando había cumplido 16 años. Sufrí hambre y frío; la falta de calcio me provocaba serios problemas en las uñas y los dientes, que se rompían fácilmente. Antes que estallara la Segunda Guerra Mundial, en 1936 decidí emigrar, teniendo en consideración la difícil situación en que se encontraban los judíos en Alemania en ese momento. Ya en Berlín jugaba al ajedrez en primera categoría. Mis rivales eran Saemisch –a quien vencí tres veces–, Richter y Ahues, por ejemplo. A Lasker no lo conocía, aunque él vivía a sólo unas seis cuadras de mi casa. En 1928 jugué una partida simultánea con Alekhine, haciendo tablas. Después, en 1929 jugué otra, que finalizó con el mismo resultado. Con Tarrasch tuve alguna correspondencia, y conservo una carta de él. También conocí a Bogoljubow y Mieses, con quien jugué una simultánea, a Kmoch, a Nimzovich, y otros. Alekhine,Alexander - Benko,Franz [B02] Alekhine,Alexander - Benko,Francisco [B02] AdE: Cuéntenos el comienzo de su historia en Argentina. FB: Vine a la Argentina junto con mi hermana, por gestión de un amigo que ya había viajado un año antes. En Argentina la situación no era fácil; no había trabajo, y había que aprender el idioma. Al comienzo, trabajé de lo que viniera: peón de limpieza, encargado de edificios, etc. Tiempo después pude rescatar de Alemania a quien sería mi primera esposa. Ya nos conocíamos, pues trabajábamos juntos en Berlín. Ella pudo desembarcar porque yo me había comprometido a casarme. Si no hubiera sido así, la hubieran mandado de vuelta inmediatamente, sin dejarla siquiera abandonar el barco. El mismo día que llegó fuimos caminando por la Calle Paraguay hasta el Registro Civil, acompañados por un policía. Nos casamos, y luego el policía nos deseó suerte, y desapareció. Gracias a nuestra residencia en Argentina pudimos traer a varios familiares más de mi esposa. Algunos de ellos vinieron en el último barco que permitieron salir de Alemania, en 1939. AdE: ¿Cómo se vinculó al ambiente ajedrecístico de Buenos Aires? FB: Al poco tiempo de estar aquí, me contacté con la gente del Club Argentino, donde el campeón era Aron Schvartzman, y pedí la incorporación. ¡Me fue rechazada! Un integrante importante de la Comisión Directiva del Club era el General Jáuregui, que dijo que yo era un escapado de Europa y que podía ser comunista. Me enojé muchísimo, lo mismo que Grau, que me ayudó mucho, y me incorporó al otro club importante que había en ese momento, el Círculo de Ajedrez, que estaba en Bartolomé Mitre 670. AdE: Desde ese momento comenzó a jugar en los torneos de Buenos Aires. FB: Sí. Y se dio que cuando me tenía que enfrentar con algún representante del Club Argentino, le ganaba. Recuerdo que Grau escribió una nota en la revista Aquí Está en 1938 con el título: ¨Nunca me ganó nadie del Club Argentino¨. A Grau lo apreciaba mucho. Fui muchas veces a su casa, en la calle República de la India, cerca del Jardín Botánico. Los torneos más importantes que gané fueron el Campeonato de Buenos Aires, delante de Czerniak y Pelikan, y el Memorial Grau en 1951, donde ‘pagué’ $ 60.- el boleto. AdE: ¿Fue una apuesta en estilo turfístico? FB: Se había organizado una polla, y a mí me remataron a 20 pesos, ya que no creían que pudiera ganar. A último momento Letelier no había podido jugar, y yo lo reemplacé. Un amigo, Boris Wischnewski, fue quien pagó esa suma, y yo iba a medias con él. Cobramos más o menos $ 300 cada uno, es decir, $ 60 por boleto. Fíjese el recorte del diario La Prensa: ¨Benko ganó el Torneo Grau pagando 60 pesos el boleto¨. AdE: ¿Cómo vio el Torneo de las Naciones de 1939? FB: Concurrí todos los días. Hablé varias veces con Alekhine, que se mostró muy amable. Nunca encontré en él el más mínimo vestigio antisemita. No creo que los artículos que se le atribuyen sean de él. Alekhine era demasiado inteligente para ser antisemita. AdE: ¿Y el campeonato femenino? FB: Simultáneamente se jugaba el Campeonato Mundial Femenino, que fue ganado por Vera Menchik. En una de las rondas me paré junto a mi esposa para ver la partida que jugaba María Angélica Berea, más tarde coronada como la primera Maestra Internacional argentina, y le comenté: ¨Mirá qué linda mujer¨. María Angélica se casó luego con el Sr. Montero, y se fue a vivir al interior. Veinticinco años después me casaba con ella, yo viudo, ella divorciada. AdE: De los que se quedaron aquí, ¿con quienes se relacionó más? FB: A Najdorf lo conocí durante el desarrollo del torneo. Él hablaba alemán fluidamente, y nos entendíamos muy bien. Me preguntaba dónde podía conseguir trabajo, y yo le decía que no sabía, que apenas tenía el mío. Después, se fue al interior a dar simultáneas. Bunge y Born premiaba a los que le ganaban con una medalla de oro. Claro, a Najdorf era muy difícil que le ganaran... En el torneo de 1939 organizado por el Círculo de Ajedrez, que le dio la victoria a Najdorf –empatado con Keres–, me acuerdo como si fuera hoy de mi partida con Keres, en la que sorpresivamente sacrifiqué un peón para obtener un ataque muy fuerte sobre el rey. Él empleó 45 minutos hasta encontrar la única jugada que lo salvaba, ganándome. Durante toda la partida estuvo sentado a mi lado Alekhine, mostrando mucho interés en la partida. ¡Y conste que no me sopló nada! Después me dijo que yo había jugado muy bien, pero que Keres es Keres... Benko,Francisco - Keres,Paul Petrovich [C91] AdE: ¿Cómo nació su afición por los problemas y finales? FB: Tengo una gran colección de problemas y finales, que fui almacenando en estas libretas negras. Empecé a juntarlos en 1939. Muchas veces yo quería mostrar alguna posición muy linda, pero no me acordaba bien las posiciones. Entonces comencé a agruparlas en las libretas. También compuse finales y problemas, y gané premios. Por ejemplo, obtuve el 2º premio especial en Moscú 1961, con un mate en 4. AdE: ¿Cuántos torneos de Mar del Plata ha jugado? FB: Empecé a jugarlos en 1949. En ese torneo le gané a Eduardo Lasker y a Pomar. En 1967, en el Hotel Nogaró, le gané a Quinteros, ya en la época de los abiertos. Él desapareció durante 45 minutos durante la partida, vaya uno a saber por qué... Benko,Francisco - Lasker,Edward [D21] Pomar Salamanca,Arturo - Benko,Francisco [D44] Benko,Francisco - Quinteros,Miguel Angel [B22] AdE: ¿Y cuántos campeonatos argentinos jugó? FB: Hasta ahora jugué 17, el primero de ellos en 1937. Luego, entre otros, 1938 al 1941, 1945, 1947 al 1951, 1953, 1954.
En 1953, el certamen se jugó en el Automóvil Club Argentino, y fue ganado por un jovencito que sorprendía: Oscar Panno. Yo salí 5º entre 20 participantes, y el diario Noticias Gráficas tituló: ¨El flamante Campeón Argentino le tuvo más miedo a los cigarros de Benko que a todos los rivales del certamen¨. Toda la familia de Oscar estaba mirando. En la última ronda jugué una partida maratónica con Guimard. Era a finish, y el que ganaba salía 2º o 3º. Eran ya como las 5 de la mañana, pero yo estaba bien. Saqué caramelos, y se me ocurrió ofrecerle uno a Guimard. Perdí la partida a las 7 de la mañana, luego de 96 jugadas, y Guimard me dijo: ¨Menos mal que me ofreció el caramelo, ¡porque yo no daba más!¨. Así fue como Guimard llegó 2º y yo 5º. El fiscal, al lado, dormía plácidamente. Benko,Francisco - Guimard,Carlos Enrique [C75]
AdE: ¿Qué pasó en el Torneo Internacional de 1955? FB: Este torneo Bodas de Oro del Club Argentino fue ganado por Ivkov, y yo terminé honrosamente último. Hice 2 puntos. Con Pachman tenía ventaja decisiva, pero no veía nada. Rossetto me dijo: ¨Pero estás ganado¨. Claro, pero estaba intoxicado de tanto fumar. Creo que he batido un record mundial: ¡debo ser el ajedrecista que perdió más partidas! (8) Benko,Francisco - Pachman,Ludek [B74] AdE: ¿Cuándo lo conoció a Bobby Fischer? FB: En 1960. Un día voy al Club Argentino, encontrando muy poca gente, porque era temprano. En eso, aparece Bobby Fischer. No habiendo un adversario más calificado a la vista, me invitó a jugar blitz. Sorpresivamente, en la primera partida lo vencí. ¨Oh, me ganó¨, exclamó. Después, me ganó él tres seguidas. AdE: ¿Cómo se le ocurrió inventar el autoajedrez? FB: En 1939 tuve la idea de inventar un tablero especial para la enseñanza del ajedrez. Era de madera, y fue patentado en Argentina, México y Estados Unidos. Lo fabricó la Editorial Sopera, y a Alekhine y Grau les gustó mucho. Contenía varias partidas de gran valor didáctico, cuyas jugadas había que ir acertando. Si no se acertaba, era posible encontrar la jugada correcta corriendo los escaques del tablero, que eran movibles. Estuvo en la vidriera de Harrods y Gath y Chaves durante un mes. Se hicieron 1000 y se vendieron todos. Costaba mucha plata, unos $ 30.- ¿Sabe lo que eran $ 30 en esa época? Una vez, Najdorf jugó con el tablero, y en un momento dado no pudo acertar la jugada correcta, ¡aún buscándola once veces! Era la partida Chigorin – Rubinstein, Lodz 1906, ganada por el primero. Cuando la encontró, dijo: ¨¡Ah, la mejor! ¡La encontré!¨. AdE: Cuénteme la historia del abanico. FB: Cuando mi madre tenía 17 años le regalaron un abanico. A través del tiempo fueron firmándolo diversas personalidades. Mi mamá era una apasionada de la música y consiguió la firma de Johann Strauss, quien personalmente dibujó un pentagrama con las primeras notas del vals Voces de Primavera, como homenaje a mi madre. Otra de las firmas es de Katharina Schratt, que fuera la amante del Emperador Francisco José por muchos años. Yo seguí la tradición, y al reverso de las firmas de músicos, empecé a coleccionar las de grandes ajedrecistas: Alekhine, Capablanca, Kasparov, Karpov, Tal, Petrosian, Judit Polgar, Smyslov, Vera Menchik, Tartakower, y también de músicos como Friedrich Gulda. AdE: ¿Sigue su interés por la teoría de Shakespeare testaferro? FB: Todavía estaba en Berlín, en 1932, cuando llegó a mis manos un artículo con la teoría de que Shakespeare era sólo el testaferro de Roger Manners, Conde de Rutland, hombre emparentado con muchos reyes de Inglaterra, que murió en 1612. Casualmente ese fue el año en el que el tal Shakespeare cesó su producción, falleciendo cuatro años después en 1616. Lo más interesante es que este Conde estuvo en 1596 en la Universidad de Padua como oyente, y de esta época datan muchas obras con el escenario en Italia con multitud de detalles del lugar, que los eruditos de Shakespeare nunca pudieron explicar. Además, afirmaba el artículo mencionado, que el Conde Rutland tenía en Padua a dos compañeros estudiantes: Rosenkrantz y Guldenstern (Hamlet). El tema me intrigaba tanto que en 1983 me fui a la Universidad de Padua para averiguar. Encontré, efectivamente, tanto la inscripción del Conde de Rutland en marzo de 1596 (de la cual tengo fotocopia), como el nombre de Rosenkrantz. A Guldenstern no lo pude detectar. Los dos días que tuve a mi disposición para la, búsqueda no fueron suficientes. Hay muchos otros factores que me dan casi la certeza de que esta teoría, de la cual participan también otros más cráneos que yo, es la correcta. El nombre de Rutland figura en varias obras de Shakespeare, y la razón de que haya necesitado un testaferro estaría en la enemistad que tenía esta familia inglesa –que aún existe y tiene su castillo Belvoir, regalado por Enrique VIII, el de las seis esposas— con la reina Elizabeth I. AdE: En ese viaje pudo verlo a Spassky, ¿verdad? FB: Sí. Fui invitado por él a su casa. [Reportaje de Juan S. Morgado a Francisco Benko, publicado en Ajedrez de Estilo nº 247, junio de 1994 1ª quincena, pág. 233/46] Francisco Benko y Cabalgata El 24 de junio de 1944 aparece el primer número de una revista Cultural. Su nombre completo era Cabalgata, revista Mensual de Letras y Artes. Tuvo dos años de vida (24 números), hasta julio de 1948. Entre noviembre de 1947 –nº 13– y abril de 1948, Julio Cortázar publicó allí 42 reseñas de libros, muchas firmadas con sus iniciales y algunas con su nombre completo, y su obra ¨Lejana¨, en febrero de 1948. Curiosamente, Cabalgata ha sido ignorada por los biógrafos de Cortázar, y es una rareza bibliográfica: está ausente incluso en las grandes bibliotecas argentinas. Tenía formato tabloid, y estaba pensada para el público argentino y latinoamericano. No tenía un director renombrado, aunque su calidad era similar a la de Sur o Realidad. Desde octubre de 1944, publica en cada número una nota de ajedrez, con la firma de Francisco Benko. Era una época muy sensible a los acontecimientos de la Guerra Mundial, y en las primeras notas Benko se refirió a las muertes de Karel Treybal y David Przepiorka en campos de concentración nazis. Luego publicó partidas comentadas, problemas y finales, muy en su estilo. En 1946, en pleno cisma del ajedrez argentino, se juega el match telegráfico entre España y Argentina, que ganan los españoles por 8:7. Desde Cabalgata, Benko lanzó una fuerte crítica a la dirigencia, culpándola del mal resultado y haciéndola responsable de la falta de varios de los mejores valores del ajedrez argentino. He aquí primer párrafo de ese artículo: Referente al match España – Argentina mismo, y a su resultado lamentable para Argentina, permítasenos decir algunas palabras con la convicción de que una buena y desinteresada crítica ha de servir para evitar errores en el futuro, siempre y cuando haya buena voluntad para ello. En cambio, en el match con España hemos presenciado el triste espectáculo de ver a uno de los jugadores designados por la FADA llegar al salón de juego con dos horas de retraso. Tal jugador fue reemplazado antojadizamente por otro, dejándose afuera sin ningún motivo a un tercero que había sido previamente invitado. [Los artículos de Cabalgata pertenecen al libro de recortes de Luis Piñol]
España 8:7 Argentina 1 Arturo Pomar ½:½ Herman Pilnik 2 Antonio Medina 1:0 Héctor Rossetto 3 Miguel Albareda 1:0 Jacobo Bolbochán 4 José Sanz Aguado 0:1 Julio Bolbochán 5 Francisco Pérez ½:½ Juan Iiesco 6 Alberto Bove 0:1 Pedro Passero 7 Santiago Martínez Mocete 1:0 César Corte 8 José Vilardebó ½:½ Renato Sanguinetti 9 Rafael Llorens ½:½ Carlos Maderna 10 Rafael Gamonal ½:½ Oscar García Vera 11 Juan Manuel Fuentes ½:½ Guillermo Puiggrós 12 Juan Ignacio Alonso 1:0 Romeo García Vera 13 Leonardo García Junco ½:½ Cayetano Rebizzo 14 Antonio Rico González 0:1 Benito Higinio Villegas 15 Esteban Pedrol ½:½ Osvaldo Montiel Texto e imágenes: Juan Morgado
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